No es fácil acudir a contarle nuestros problemas a un desconocido. Si además, esos problemas tienen que ver con nuestra relación de pareja, la tarea puede ser aún más complicada e incómoda. No sólo por los temas que se tocan en una terapia de pareja, sino porque en este caso son dos las personas que deben ponerse de acuerdo para acudir a consulta. Algo que parece obvio, pero que en la práctica no es tan sencillo, puesto que no siempre ambos miembros de la pareja tienen conciencia de la existencia de un problema: es posible que una de las dos partes esté sufriendo por algo que para la otra parte ha pasado desapercibido, o que incluso, esa otra parte se sienta cómoda con lo que para la otra constituye el problema.


«…no siempre ambos miembros de la pareja tienen conciencia
de la existencia de un problema…»

De hecho, no es infrecuente que en una primera sesión acuda únicamente uno de los dos miembros de la pareja para contarle el problema al psicólogo, solicitando su orientación sobre la conveniencia o no de empezar el tratamiento. Tanto si estás en esta situación, como si tú y tu pareja coincidís en la necesidad de solicitar ayuda, en Capote Psicología estaremos encantados de ofrecértela.