¿Sabes que las estadísticas dicen que más del 20% de conductores españoles tiene miedo a conducir? Es un miedo que, en función de su intensidad, puede llegar a ser completamente condicionante, hasta el punto de impedir incluso que alguien se siente ante el volante. Veamos algunos casos reales:


Doy un rodeo enorme todas las mañanas para llegar al trabajo. Siempre trato de evitar como sea la autopista. Prefiero levantarme 1 hora antes e ir por carretera secundaria porque la autopista me pone enfermo. Me bloqueo totalmente… cuando veo tantos coches, yendo tan rápido… Me dan pánico las entradas a la autopista… nunca sé cuándo es buen momento para entrar… igual que adelantar… soy incapaz.


Me saqué el carnet hace 10 años. ¡Y encima me lo saqué a la primera! Pero no sé qué pasó después que poco a poco le fui cogiendo asco al coche. Al principio me ponía muy nerviosa cuando había mucho tráfico. Trataba de no cogerlo nunca en hora punta. También lo pasaba fatal cuando se me calaba… si se me calaba en una cuesta y tenía cola detrás… ¡me ponía histérica! La cosa fue cada vez a peor hasta el punto de que fui dejando de conducir. Hace más de 6 años que no cojo un coche.


Siempre me encantó conducir. Se puede decir que yo era de las personas que disfrutaban en la carretera. Además creo que se me daba muy bien. Siempre fui un tío muy tranquilo al volante, nada me alteraba. Pero a raíz del accidente todo cambió… y juro que lo he intentado… ¡de verdad que sí! Pero es superior a mi… es sentarme al volante y empezar a venirme imágenes del camión acercándose a mi y empezar a sudar y a ponerme nervioso y… no puedo… soy incapaz de conducir 1 kilómetro. Acabo apartándome en el arcén y dejándole el coche a mi mujer.


La amaxofobia o fobia a conducir es un problema perfectamente tratable utilizando terapia psicológica. En Capote Psicología pensamos que la mejor manera de abordarlo es acercándonos progresivamente a la situación temida. Por ello este servicio incluye el acompañamiento al paciente en la propia situación de conducción. Tras una primera evaluación del alcance del problema, te enseñaremos en consulta estrategias de relajación y afrontamiento, y posteriormente te acompañaremos y estaremos a tu lado dentro del coche. Siempre antes de salir de consulta planificaremos con exactitud el recorrido que haremos (tiempo dentro del coche, zona de conducción, condiciones de tráfico…).


«…este servicio incluye el acompañamiento
al paciente en la propia situación de conducción.»


¡Que ninguna carretera se te resista! Llámanos y pide información.